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REVISTA DE LITERATURAS POPULARES / AÑO 1 / NÚMERO 1 / ENERO-JUNIO DE 2001

el ritmo de las oraciones, ensalmos
y conjuros mágicos novohispanos

ARACELI CAMPOS MORENO
Facultad de Filosofía y Letras, UNAM

En este artículo se analiza el ritmo de 78 textos, clasificados en oraciones, en-
salmos y conjuros. Los textos, recogidos de los archivos inquisitoriales
novohispanos del siglo XVII , se inscriben en las prácticas mágicas de la época
colonial. Para estudiar su ritmo se utilizó el método que Navarro Tomás expone
en el libro Arte del verso. Del análisis realizado se desprende que oraciones,
ensalmos y conjuros no presentan regularidades, sino tendencias rítmicas.
Gracias al método antes mencionado, el lector puede “ver” de manera gráfica
tales tendencias y entender el comportamiento rítmico de estos textos, tan sin-
gulares como interesantes.

Desde morbo hasta realización de estudios científicos, la magia ha des-
pertado, y despierta, múltiples y variadas inquietudes. Tal vez esto se
deba a que nos enfrenta a un mundo primitivo, de creencias ancestrales,
donde lo maravilloso es plausible.

Los textos mágicos han sido un elemento indispensable en el ritual
mágico. Desde tiempos inmemoriales, los magos los han utilizado para
invocar y formular sus peticiones a fuerzas ocultas y sobrenaturales.
Instrumentos de poder, se supone que con tan sólo enunciarlos es posi-
ble conseguir un fin determinado.

En México, durante la época prehispánica, los médicos nahuas utili-
zaron palabras mágicas en sus ritos. Por ejemplo, los que se especializa-
ban en curar a los enfermos soplando la enfermedad que suponían pro-
ducida por malos vientos en el organismo, completaban la curación
recitando palabras mágicas (Aguirre Beltrán, 1973: 57). Para los teomi-
quetzani, que arreglaban los huesos desencajados o quebrados, eran in-
dispensables los conjuros que dirigían a los quatlapanque, genios de los

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cerros que vivían en las quebradas, causantes del daño infligido al pa-
ciente (Aguirre Beltrán, 1973: 58).

Con la conquista española, llegaron a la Nueva España las creencias
mágicas que, desde tiempo atrás, se cultivaban en la Península Ibérica.
Hechiceras, ensalmadores, curanderos, adivinas y, en general, personas
supersticiosas, recitaron y transmitieron oraciones, ensalmos y conjuros
mágicos. El uso que se les dio a estos textos es muy diverso: se emplea-
ron como amuletos para protegerse de enemigos, para adivinar el por-
venir, para curar enfermedades, como hechizos para enamorar, como
maleficios, para provocar el regreso del hombre ausente, para encon-
trar tesoros escondidos, para escapar de la prisión, etcétera.

La magia permeaba la vida cotidiana del Virreinato. Según documen-
tos inquisitoriales, las mujeres fueron sus más asiduas practicantes. En
la intimidad de sus casas, recitaban textos mágicos, o bien aconsejaban
a otras mujeres su empleo. Mulatas provenientes de Cádiz, Sevilla y
Córdoba fueron sus principales difusoras y, en algunas ocasiones, fun-
gieron como puentes entre la magia indígena y la española. Los textos
se transmitieron oralmente o mediante hojas manuscritas que corrían
de mano en mano.

Varios de esos textos se pueden hallar en las denuncias y los proce-
sos que el Santo Oficio emprendió contra oficiantes o simpatizantes de
la magia.1 De ahí he recogido 15 oraciones, 17 ensalmos y 46 conjuros,2

cuyas fechas oscilan entre los años 1600 y 1630. En mi tesis doctoral he
estudiado los recursos poéticos de esta literatura marginal, muy alejada
de cánones y escuelas poéticas: anáfora, epífora, paralelismo, simili-
cadencia, derivación, sinonimia, paralelismo, etc. Una parte importante
de la tesis consiste en el análisis del ritmo, que presento en forma sucin-

1 El acervo inquisitorial novohispano se encuentra en el Archivo General de
la Nación (AGN), en la ciudad de México.

2 La clasificación de los textos ha sido mía, pues tanto para los inquisidores
como para las personas que los utilizaron no fue clara la distinción entre unos y
otros. En la clasificación se tomó en cuenta la actitud del invocante, es decir, la
manera en que se hizo la petición y/o invocación, y el uso que se les dio a los
textos. Para más detalles, véase Campos Moreno, 1999: 34-38 (y ver la reseña de
Leonor Fernández en este mismo número de la Revista. N. de la R.).

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o óoo óoo ó
5 òo óoo óo óoo óo ó

oo óoo óo ó
oo óoo óo ó
oo óoo óo ó

Santa Ana parió a la Birjen;
la Birjen, a Jesucristo;
santa Ysabel, a san Juan.

Así como esto es berdad,
5 esta erida sea sana y salba de todo mal.

En el nombre del buen Jesús.
En el nombre del buen Jesús.
En el nombre del buen Jesús.

En términos generales, puede decirse que los textos estudiados rom-
pen sus tendencias rítmicas en las partes en las que se hace la petición y
se definen los seres que se invocan. Estas partes suelen ser explícitas o
ponderativas. Normalmente se construyen en líneas arrítmicas o, al
menos, con ritmos que difieren de los del resto del texto. Ejemplifica lo
anterior la Oración de la cruz, versión B, núm.11, caracterizada por su
ritmo de períodos binarios en los versos 1 al 5, 7 y 8. Los versos 9, 10 y 11
no tienen el ritmo de los versos precedentes. Las líneas 12 y 13, en las
que enfáticamente se expresa la petición, carecen de un patrón rítmico:

òo óo òo óo

óo òo óo
òo óo òo óo
òo óo òo óo

5 o óo óo

òoo óo óo

òo óo òo óo
òo óo òo óo

o óo oo ó

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10 o óoo óo
o óo oo óo

o óo óo oo óo óoo óo
ooo óoo ó
o óo ó

Señor mío Jesucristo,
hijo de Dios vivo,
por los clavos y corona
y lançada y martirio,

5 por la ora nona,
quando tu rreal persona
demostraba tu mudança;
por el Sol escureçido,
la Luna, con temor,

10 tu rrostro aflixido,
tu último jemido,

me otorgues esto que te pido, ruego y demando
como mi Dios y Señor.

Amén, Jesús.

El Conjuro de Santa Marta, versión F, núm. 66, es un ejemplo similar al
anterior, pues en la primera estrofa prevalece el ritmo binario, a excep-
ción del último verso. Por el contrario, la segunda estrofa se estructura
con períodos rítmicos diferentes entre sí. En esta estrofa, sin tendencia
rítmica alguna, se especifica la petición.

o óo óo óo
o óo óo óo óo
oo óo óo óo
oo óo óo óo

5 òo óo òo óo
o óo óo oo ó

o óoo óo óo óo
óoo ó

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sílabas acentuadas e inacentuadas organizadas en cláusulas y esque-
mas permitió “ver” la regularidad rítmica de los textos. De esta obser-
vación se infiere que oraciones, ensalmos y conjuros presentan tenden-
cias, más que regularidades rítmicas. En la mayoría de los textos conviven
partes rítmicas con arrítmicas. Debemos recordar que estamos ante una
literatura marginal que no se halla sujeta a cánones poéticos. Sus auto-
res no persiguieron crear composiciones sometidas a regularidades acen-
tuales, sino textos que sirvieran a la magia.

Aunque no puede plantearse como una conclusión definitiva, pues
fue desigual el número de oraciones, ensalmos y conjuros, puede decir-
se que, de los tres tipos de textos, los conjuros presentaron más regula-
ridades rítmicas. La mayoría de ellos se transmitían oralmente. Esta con-
dición posiblemente determinó la fijación de esquemas rítmicos como
un recurso de memorización.

Por otra parte, es importante la relación del ritmo con el ritual mági-
co. Fenómenos como los cambios de ritmo o la monotonía producida
por la reiteración de un ritmo específico en la ceremonia mágica respon-
den y adquieren sentido. Oraciones, ensalmos y conjuros mágicos se
caracterizan por su pragmaticidad, de ahí que el ritmo esté vinculado
con acciones concretas dentro del ritual. Como acertadamente lo ha se-
ñalado Díez Borque, en un artículo donde analiza la poética de textos
mágicos españoles, nada nuevo es “colocar la literatura al servicio de
una causa, sólo que en nuestro caso no es una consecuencia derivada,
sino su razón de ser” (Díez Borque, 1985: 49). La ritualización de la pa-
labra genera la poética de oraciones, ensalmos y conjuros. El ritmo, por
tanto, queda indisolublemente ligado al rito.

Bibliografía citada

AGUIRRE BELTRÁN, Gonzalo, 1973. Obra antropológica VIII. Medicina y
magia. México: INI/SEP. (Serie Antropológica Social, 1.)

CAMPOS MORENO, Araceli, 1998. Un tipo de literatura marginal en la Nueva
España: oraciones, ensalmos y conjuros mágicos del Archivo Inquisitorial.
1600-1630. Tesis de Doctorado, Facultad de Filosofía y Letras, UNAM.

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______, 1999. Oraciones, ensalmos y conjuros mágicos del Archivo Inquisitorial
de la Nueva España. 1600-1630. Edición anotada y estudio preliminar. Méxi-
co: El Colegio de México.

CASTIGLIONI, Arturo, 1987. Encantamiento y magia. Trad. Guillermo Pérez
Enciso. México: FCE.

DÍEZ BORQUE, José María, 1985. “Conjuros, oraciones, ensalmos...: for-
mas marginales de la poesía oral en los Siglos de Oro”. Bulletin Hispa-
nique 87: 47-87.

JAKOBSON, Roman y Linda WAUGH R., 1987. La forma sonora de la lengua.
Trad. Mónica Mansour. México: FCE.

NAVARRO TOMÁS, Tomás, 1965. Arte del verso. México: Compañía Gene-
ral Editora.

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