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TagsTobacco Smoking Nicotine Drug Withdrawal Tobacco Heroin
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rápido que se produzcan las acciones centrales y de lo
intensas que éstas sean, la inhalatoria es una vía
particularmente adictiva. Esto también explica porqué
los cigarrillos son más adictivos que los cigarros pu-
ros y que el tabaco de pipa, y que a su vez éstos sean
más adictivos que otras formas de consumir tabaco,
como el mascar. Por su potencial adictivo, los cigarri-
llos son a los puros o pipas como el crackes al clorhi-
drato de cocaína que se esnifa, o como la heroína es a
la morfina, que es menos liposoluble.

Relación fumador-tabaco

Cada caladaproduce un efecto cerebral discernible
—que puede ser asociado— unos 10 segs después. A
10 caladas por cigarrillo, un fumador de un paquete
diario tiene la posibilidad de reforzar su hábito en
unas 70.000 veces al año. El momento, lugar, situa-
ción, circunstancias y condiciones de preparación pue-
den quedar así íntimamente asociados con los efectos
de la nicotina. Cada fumador tiene su propia historia y
los efectos psicoactivos de la nicotina pueden ser utili-
zados con diversos fines: afrontamiento de situaciones
de estrés o incertidumbre, como recurso para engañar
el hambre, como herramienta para relacionarse con
otras personas, para buscar concentración en el traba-
jo, para aliviar el malestar de los síntomas de depriva-
ción, etc. Conocer qué aporta el tabaco a cada fuma-
dor es una de las claves de la prevención de recaídas
y, por tanto, una herramienta básica para realizar un
tratamiento adecuado; si no se hace (lo cual frecuente-
mente puede ocurrir cuando se abandona el tabaco por
sí mismo), casi siempre se está en una situación más
vulnerable, en la que el riesgo de recaída es mucho
más elevado.

La nicotina se encuentra entre las sustancias más
adictivas conocidas. Esto viene refrendado por los si-
guientes hechos: a) presenta alta adictividad en los
modelos animales de administración; b) quienes bus-
can tratamiento por su adicción a la heroína, cocaína
o al alcohol afirman que dejar de fumar les resulta al
menos tan difícil como abandonar su droga problema;
c) tras levantarse, uno de cada 6 fumadores enciende
su primer cigarrillo antes de que transcurran 5 min, y
la mitad antes de la media hora; d) un 50% de los
fumadores nunca ha permanecido 7 o más días sin fu-
mar en los últimos 5 años y un 30% no lo ha estado
nunca; e) los fumadores suelen mostrar patrones típi-
cos de consumo, y f) pese a sus deseos e intentos por
abandonar el tabaco, sólo la mitad de aquellos que
han sido fumadores regulares se convierten en ex fu-
madores.

Muchos grandes fumadores se comportan —incons-
cientemente— como si estuvieran intentando ajustar
su concentración de nicotina dentro de límites relati-
vamente estrechos. Cuando se les da cigarrillos con un
elevado contenido de nicotina, ellos reducen el núme-
ro fumado y alteran sus patrones habituales, alcanzan-
do así concentraciones plasmáticas de nicotina sólo
algo superiores a las que están acostumbrados. Lo
contrario también se observa6.

Propiedades reforzadoras de la nicotina

En la actualidad está fuera de discusión el potencial
adictivo de la nicotina, sus propiedades reforzadoras.
Éstas pueden ser debidas a:

— Al igual que otras sustancias adictivas y la apli-
cación de estímulos novedosos y/o relevantes, la nico-
tina aumenta la concentración de dopamina extracelu-
lar en el núcleo accumbens. Aunque esta acción
reforzadora primaria es debida a la estimulación de re-
ceptores nicotínicos, parte de la acción reforzadora
puede deberse a una desensibilización de los recepto-
res nicotínicos7.

— Los fumadores que reciben 1-2 mg de nicotina
intravenosa (i.v.) definen los efectos como placente-
ros; en escalas ideadas para medir efectos euforizan-
tes, la nicotina presenta puntuaciones elevadas, aun-
que no tanto como la morfina y la anfetamina, por
ejemplo.

— Fumar produce, en fumadores, un alivio inme-
diato de la sintomatología de abstinencia, sea ésta sutil
o florida. Esto puede ejercer una notable influencia re-
forzadora, ya que libera de una situación desagradable
(reforzamiento negativo). Si bien en bastantes perso-
nas este factor carece de importancia, en muchas otras
puede tener una considerable importancia y los sínto-
mas de abstinencia, algunos de los cuales duran bas-
tante, pueden contribuir a la dificultad del abandono.
La reversión de síntomas de abstinencia (especialmen-
te detectables al levantarse por la mañana tras el
período nocturno de deprivación) puede también con-
tribuir a varios de los efectos positivosque los fuma-
dores suelen atribuir al tabaco, como ayuda a despe-
jarse y a concentrarse, a la relajación y a la mejora de
la atención, sobre todo al realizar tareas repetitivas.

— Otros efectos de la nicotina (o de algún otro
compuesto del tabaco) pueden actuar como refor-
zadores: activación y facilitación de la memoria o de
la atención, disminución de la irritabilidad o del es-
trés, modulación del estado anímico, así como su ca-
pacidad de alterar el apetito y suprimir el aumento de
peso.

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El diagnóstico de creencias o expectativas erróneas
se realiza escuchando al paciente e interrogándole so-
bre las más frecuentes, teniendo en cuenta que las am-
bivalencias rara vez pueden ser descubiertas mediante
preguntas cerradas.

Resumen de las implicaciones generales

La figura 6A muestra de una manera simplificada y
reduccionista —pero gráfica— el proceso y la evolu-
ción del alcoholismo en una persona: 1) al principio,
el alcohol ocupa un lugar periférico, como otras acti-
vidades; 2) posteriormente, por diversas circunstan-
cias, pasa a adquirir un papel más central; 3) el papel
no es sólo más central, sino también cada vez más im-
portante; 4) simultáneamente, otro tipo de actividades
o intereses van siendo desplazados o eliminados; 5) a
la par, van cambiando las relaciones de la persona con
lo que y con quienes le rodean; 6) con el paso del
tiempo sólo permanecen los elementos más básicos de
supervivencia (las relaciones afectivas y las labora-
les); cuando se rompe alguno de estos últimos es
cuando los alcohólicos piden ayuda. Este proceso no
es rápido; habitualmente lleva bastantes años.

Cuando se intenta dejar el alcohol (fig. 6B) lo im-
portante no es sólo no consumir, que sí lo es. La per-
sona alcohólica debe reestructurar su vida, sus relacio-
nes, sus actividades y sus aficiones; ha de buscar entre
sus recursos para intentar suplir lo que el alcohol ha-
bía estado paliando e intentar enfrentarse a lo que el
alcohol había estado cubriendo. Lógicamente, este
proceso es largo, dura meses y años. En él los fárma-
cos (sea acamprosato, naltrexona, disulfiram o cual-
quier otro) son, por el momento, de una eficacia muy,
muy limitada.

En el caso del tabaco, la reducción de relaciones o
intereses vitales no es tan llamativa. Sin embargo, se
da un proceso similar en la reducción de mecanismos
de enfrentamiento y en la cobertura de determinados
déficit. Por ello, el tratamiento de todo fumador depen-
diente debe realizarse teniendo en cuenta este enfoque:
se han de estructurar maneras de percibir, pensar y ac-
tuar, y se ha de analizar qué le aporta concretamente
el tabaco. En este proceso, la función de los fármacos
—útiles para el tratamiento del tabaquismo— es muy
limitada5,6.

¿Es la nicotina más adictiva que la heroína
o la cocaína?

Como se ha señalado anteriormente en este artículo,
«quienes buscan tratamiento por su adicción a la hero-
ína, la cocaína o al alcohol afirman que dejar de fumar
les resulta al menos tan difícil como abandonar su
droga problema». ¿Significa esto que la nicotina es
más adictiva que la heroína o la cocaína? No exacta-
mente.

En modelos animales se ve que la nicotina es muy
adictiva, pero no más que la cocaína o la heroína2. La
percepción de la dificultad del abandono del tabaco
probablemente sea debida a:

— Un peor balance costes-beneficios.Aunque la
dificultad fuera la misma para abandonar una adic-
ción, quienes se ven obligados a dejar la heroína o el
alcohol, perciben unos beneficios en su mejora de ca-

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Alcohol

Hobbies Amigos

Trabajo

Familia
Religión

Vacaciones

Deporte

Hobbies
Amigos

Trabajo
Alcohol

Pareja

Familia

Pareja

Religión
Vacaciones

Deporte

Hobbies

Amigos

Trabajo

Alcohol
Familia

Pareja

Trabajo

Alcohol
FamiliaPareja

A

Trabajo

Alcohol
FamiliaPareja

Trabajo

FamiliaPareja

B

Figura 6. Evolución esquemática del alcoholismo con el des-
plazamiento y sustitución de actividades que conlleva.
A) El proceso dura varios años. B) El tratamiento requiere algo
más que dejar de consumir alcohol y también requiere tiempo.

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lidad de vida, que rara vez obtienen cuando intentan
dejar el tabaco; por ello, a menores beneficios, un
mismo esfuerzo (o un esfuerzo incluso menor) se hace
más costoso.

— Al condicionamiento universal del craving. En
otras adicciones los estímulos asociados al consumo
no suelen ser omnipresentes; suele ser necesario cam-
biar algunas circunstancias o estilos de vida, pero no
siempre todo; en el caso del tabaco prácticamente to-
das las circunstancias de la vida de un fumador están
condicionadas al consumo (el trabajo, el descanso, la
diversión, las relaciones..., lo siguen haciendo los
amigos o familiares, se ve en la calle, en las películas,
en los bares...). Esto hace que el decondicionamiento
de los estímulos pueda percibirse —y ser— como más
costoso.

— En tabaco raramente se toca fondo.Los fumado-
res suelen intentar dejarlo por motivos más o menos
racionales, por mayores o menores presiones, pero
rara vez lo hacen por «haber tocado fondo». Esto hace
que la motivación para perseverar en el intento sea

menor o que pueda disminuir más fácilmente ante las
dificultades.

Consecuentemente, aunque la nicotina es altamente
adictiva —y probablemente lo sea tanto como otras
sustancias— no es exacto decir que la nicotina es más
adictiva que la heroína o la cocaína.

Conclusiones

La mayor parte de los fumadores son dependientes
de la nicotina o, en un sentido más amplio, de la labor
de tabaco que consumen. Por ello, cualquier intento
de cesación del tabaquismo requiere fundamentalmen-
te un abordaje de éste como una adicción.

Considerar el tabaquismo como una adicción impli-
ca ser consciente de que es un proceso crónico del que
forman parte las recaídas. También implica valorar la
importancia que tienen los diversos estímulos —inter-
nos y externos— que a lo largo de los años han ido
asociándose al consumo, así como reconocer el posi-

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