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TitleF. Marco Simón - La Expansión de Roma Por El Mediterráneo
TagsAncient Rome Hannibal Macedonia (Ancient Kingdom) Greece Hellenistic Period
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LA EXPANSION DE ROMA POR EL MEDITERRANEO. DE FINES DE LA II GUERRA PÚNICA A LOS GRACOS. F. Marco Simón
	Indice
	Introducción
	I. La cuestión del imperialismo romano
	II. La intervención romana en Oriente
		1. La II Guerra Macedónica
		2. Flaminino y la «liberación» de Grecia
		3. El paso a Asia:
la guerra contra Antíoco III
y la organización de
Anatolia tras Apamea
		4. La III Guerra Macedónica y sus resultados
		5. El fin de la 
independencia griega
	III. La consolidación del poder romano 
en occidente
		1. Hacia la sumisión
definitiva del Norte de Italia:
galos y ligures
		2. La progresión de la
conquista en Hispania
		3. La III Guerra Púnica y la 
destrucción de Cartago
	IV. Consecuencias de las conquistas
		1. Los comienzos de
la organización provincial
		2. Transformaciones
en la república oligárquica
		3. Consecuencias
económicas
de la conquista
		4. Cambios
en la estructura social
		5. Roma y el helenismo
	Bibliografía
                        
Document Text Contents
Page 1

HISTORIA
^ M V N D O
Α Ν Έ Ο Ό 41

LA EXPANSION DE
ROMA POR EL
MEDITERRANEO.
DE FINES DE LA
SEGÜNDA GUERRA
PUNICA A LOS GRACOS

Page 2

f i m m
HISTORIA
°̂ MVNDO
ANTÎGVO

18.

19.

20.

21 .

22.

23.

24.

gnegtf.
J. J. Sayas, Las ciudades de Jo-
nia y el Peloponeso en el perío­
do arcaico.
R. López M elero, El estado es­
partano hasta la época clásica.
R . López M elero, La form a-
ción de la democracia atenien­
se, I. El estado aristocrático.
R. López Melero, La form a­
ción de la democracia atenien­
se, II. D e Solón a Clístenes.
D . Plácido, Cultura y religión
en la Grecia arcaica.
M . Picazo, Griegos y persas en
el Egeo.
D . Plácido, La Pentecontecia.

Esta historia, obra de un equipo de cuarenta profesores de va­
rias universidades españolas, pretende ofrecer el último estado
de las investigaciones y, a la vez, ser accesible a lectores de di­
versos niveles culturales. Una cuidada selección de textos de au­
tores antiguos, mapas, ilustraciones, cuadros cronológicos y
orientaciones bibliográficas hacen que cada libro se presente con
un doble valor, de modo que puede funcionar como un capítulo
del conjunto más amplio en el que está inserto o bien como una
monografía. Cada texto ha sido redactado por. el especialista del
tema, lo que asegura la calidad científica del proyecto.

1. A. Caballos-J. M. Serrano,
Sumer y Akkad.

2. J. U rruela , Egipto: Epoca Ti-
nita e Imperio Antiguo.

3. C. G . W agner, Babilonia.
4. J. U rruela , Egipto durante el

Imperio Medio.
5. P. Sáez, Los hititas.
6. F. Presedo, Egipto durante el

Imperio Nuevo.
7. J. A lvar, Los Pueblos del Mar

y otros movimientos de pueblos
a fines del I I milenio.

8. C . G. W agner, Asiría y su
imperio.

9. C. G . W agner, Los fenicios.
10. J. M. Blázquez, Los hebreos.
11. F. Presedo, Egipto: Tercer Pe-

nodo Intermedio y Epoca Sal­
ta.

12. F. Presedo, J. M. Serrano, La
religión egipcia.

13. J. A lvar, Los persas.

14. J. C . Bermejo, El mundo del
Egeo en el I I milenio.

15. A. Lozano, La Edad Oscura.
16. J. C. Bermejo, El mito griego

y sus interpretaciones.
17. A. Lozano, La colonización

25. J. Fernández N ieto, La guerra
del Peloponeso.

26. J. Fernández N ieto, Grecia en
la primera mitad del s. IV.

27. D . P lácido, La civilización
griega en la época clásica.

28. J. Fernández N ieto , V. A lon­
so, Las condiciones de las polis
en el s. IV y su reflejo en los
pensadores griegos.

29. J. Fernández N ieto , El m un­
do griego y F Hipa de Mace­
donia.

30. M . A . R a b an a l, Alejandro
Magno y sus sucesores.

31. A. Lozano, Las monarquías
helenísticas. I: El Egipto de los
Lágidas.

32. A. Lozano, Las monarquías
helenísticas. II: Los Seleúcidas.

33. A. Lozano, Asia Menor he­
lenística.

34. M. A. Rabanal, Las monar­
quías helenísticas. III: Grecia y
Macedonia.

35. A. P iñero, La civilización he­
lenística.

R O M A
36. J. M artínez-P inna, El pueblo

etrusco.
37. J. M artínez-P inna, La Roma

primitiva.
38. S. M ontero, J. M artínez-P in­

na, El dualismo patricio-ple­
beyo.

39. S. M ontero , J . M artínez-P in-
na, La conquista de Italia y la
igualdad de los órdenes.

40. G. Fatás, El período de las pri-
meras guerras púnicas.

41. F. M arco, La expansión de
Roma por el Mediterráneo. De
fines de la segunda guerra Pú­
nica a los Gracos.

42. J. F. Rodríguez N eila, Los
Gracos y el comienzo de las
guerras civiles.

43. M .a L. Sánchez León, Revuel­
tas de esclavos en la crisis de la
República.

44. C. González R om án, La Re­
pública Tardía: cesarianos y
pompeyanos.

45. J. M. Roldán, Instituciones po­
líticas de la República romana.

46. S. M ontero, La religión roma­
na antigua.

47. J. M angas, Augusto.
48. J. M angas, F. J . Lomas, Los

Julio-Claudios y la crisis del 68.
49. F. J . Lomas, Los Flavios.
50. G. Chic, La dinastía de los

Antoninos.
51. U. Espinosa, Los Severos.
52. J. Fernández U biña, El Im pe­

rio Romano bajo la anarquía
militar.

53. J. M uñiz Coello, Las finanzas
públicas del estado romano du­
rante el A lto Imperio.

54. J. M. Blázquez, Agricultura y
minería romanas durante el
Alto Imperio.

55. J. M. Blázquez, Artesanado y
comercio durante el A lto Im ­
perio.

56. J. M angas-R . Cid, El paganis­
mo durante el A lto Imperio.

57. J. M. Santero, F. Gaseó, El
cristianismo primitivo.

58. G . Bravo, Diocleciano y las re­
formas administrativas del Im ­
perio.

59. F. Bajo, Constantino y sus su­
cesores. La conversión del Im ­
perio.

60. R. Sanz, El paganismo tardío
y Juliano el Apóstata.

61. R. Teja, La época de los Va-
lentinianos y de Teodosio.

62. D. Pérez Sánchez, Evolución
del Imperio Romano de Orien­
te hasta Justiniano.

63. G. Bravo, El colonato bajoim-
perial.

64. G. Bravo, Revueltas internas y
penetradones bárbaras en el
Imperio i

65. A. Jim énez de G arnica, La
desintegración del Imperio Ro­
mano de Occidente.

Page 28

28 Akal Historia del Mundo Antiguo

*Sr, CANTABROS

Pallantia
Numantia

Lutia*

AREVACOS . .Salduba

Uxama «Arcobriga

Segovia·

1 Complutum · y

tp· .Segontia BELo s


Emporion ■

Barcino e

Tarraco

TITOS
1 Segobriga

Saguntum

Obulco
£η'Οη

b a s t e t a n o s

• Lucentum

Carthago Nova

m P robables lim ites dei dom inio rom ano en 154 a,C
u a iîfs Hasta

Arunda

Carteia

Incursiones lusitanas
de 154 a 152 a C.

C am pañas de Virialo de
1 147 a 139 a C

Guerras celtibéricas y lusitanas
(según F. Marco Simón).

nuevos contingentes .a Placentia y Gre-
mona —establecidas, Como ya se men­
cionara antes, en el 219—, se crearon
tres nuevas colonias, una latina (Bo­
nonia, 189) y dos romanas (Mutina y
Parma, en el 183). La mayoría de la tie­
rra conquistada se repartió a través
de asignaciones viritanas. al tiempo
que nuevas vías unían entre sí los
asentamientos: la más importante fue
la via Aemilia (entre Placentia y Ari­
minum, en el Adriático; recibió su
nom bre del cónsul Emilio Lépido
que comenzó su construcción en el
187), que continuaba la Flaminia pro­
cedente de la Italia central. Polibio. que
visitó estas zonas medio siglo más
tarde, hizo notar su romanización.

La intervención romana en Liguria
—hasta entonces prácticamente limi­
tada al establecimiento de las guarni­
ciones marítimas de Genua y Luna
antes de la II Guerra P ún ica— se
hizo necesaria por la amenaza que

las tribus ligures —cuyos rasgos atá­
vicos subrayan las fuentes— ejercían,
a veces en asociación con elementos
galos, en el arco existente entre el río
Arno y los Alpes Marítimos —fun­
damental para garantizar las comu­
nicaciones entre Italia y España—,
así como en los pasos establecidos
entre la costa tirrena y el valle del Po.
En 187 el cónsul C. Flaminio prolon­
gó la vía —iniciada por su padre—
que lleva su nombre entre el Arno y
Bononia, y en la segunda mitad de
los años ochenta se enviaron regular­
mente contingentes para asegurar las
líneas de comunicación. La pacifica­
ción sustancial, no obstante, no lle­
gó hasta que L. Emilio Paulo venció a
los ingaunos en 181 y los apuanos
fueron sometidos un año más tarde:
este último hecho permitiría la crea­
ción de la colonia latina de Lucca y la
reconstitución de la romana de Luna
en territorio apuano (177), tras la de­

Page 29

La expansión de Roma por el M editerráneo 29

portación de 40.000 de sus habitantes
al Samnium en 180.

C on las guerras ligures se relacio­
naron los levantamientos de los cor­
sos, que participaban en la piratería
de ingaunos y apuanos. El ejército de
Tiberio Sempronio Graco garantizó,
tras difíciles operaciones (177-176),
una mayor seguridad a la presencia
rom ana en la isla.

A pesar de que la relación de amici­
tia con los vénetos contribuía a ga­
rantizar la presencia romana en el
Nordeste de Italia, las penetraciones
ocasionales de elementos alpinos mo­
vieron al Senado a establecer la colo­
nia latina de Aquileia (181) en una es­
tratégica situación al Norte del Adriá­
tico que iba a permitir un gran desa­
rrollo comercial y una más que útil
vigilancia sobre los piratas de Istria,
penísula que iba a ser finalmente re­
ducida. Aunque ya no se crearon más
colonias en esta zona, la presencia de
Aquileia permitió el asentamiento de
muchos particulares y, a la postre, la
conversión de la misma en parte inte­
gral de Italia.

2. La progresión de la
conquista en Hispania

La intervención de Roma en la Pe­
nínsula Ibérica se había producido
con la finalidad esencial de privar a
los púnicos de su retaguardia básica,
lo que estaba conseguido tras la victo­
ria sobre Aníbal. Sin embargo, pron­
to manifestó el Senado la voluntad de
permanecer en España, y diversos fac­
tores pueden servir para explicarla.
Desde la desconfianza hacia los indí­
genas como elemento para impedir
—en virtud de relaciones de amici­
tia— la restauración del poder púni­
co, a la propia riqueza de la zona en
recursos materiales (especialmente
en metales) o humanos (susceptibles
de utilización como valiosos merce­
narios). Ciertamente esa voluntad su-

Retrato de Escipión el Africano sobre
una moneda

puso a Roma pingües beneficios ma­
teriales en botín, como se verá más
tarde, pero en ningún escenario como
el hispánico costaron tanto sacrificio
las guerras en el siglo II. Ya Livio, escri­
biendo en la época augustea, señala­
ba cómo Hispania había sido la pri­
mera provincia creada en el exterior,
pero también la última en ser final­
mente sometida. El proceso de la con­
quista fue en el siglo que nos interesa
lento y extraordinariamente arduo;
en ello influyeron la propia geografía
del territorio, de enorme amplitud y
dificultad, o la combatividad y táctica
sorpresiva de los indígenas (algún es­
tudioso ha comparado la posición de
los romanos en Hispania con la de
los pioneros de la dominación britá­
nica en la India, obligados a hacer
nuevas conquistas para salvaguardar
las previas); pero también el descono­
cimiento de la situación y la incom­
petencia de que repetidamente hicie­
ron gala los dirigentes romanos, en
general mucho más atentos a la im­
plantación de métodos más brutales
que constructivos.

En el año 197 se creaban dos nue-

Page 55

La expansión de Roma por el Mediterráneo

Bibliografía
55

Además de las obras generales sobre la
historia de la República rom ana o el
m undo helenístico, pueden consultarse
las siguientes:
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toire, idéologie, historioraphie (I)», Ktema,
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56 Akal Historia del Mundo Antiguo

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505 ss.

Armauirumque
Armauirumque

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