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TagsThrombus Clinical Medicine Wellness Health Sciences
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19 AMF 2009;5(1):11-20 11

PUNTOS CLAVE

� Los factores de riesgo que con mayor frecuencia se aso-
cian a trombosis venosa profunda (TVP) son: inmoviliza-
ción, ingreso hospitalario, cirugía reciente, neoplasia y
proceso infeccioso.

� Ante un paciente sintomático, la estrategia diagnóstica
ideal consiste en la combinación de la probabilidad clíni-
ca (modelo de Wells), el dímero D y la ultrasonografía
Doppler.

� Ante la sospecha clínica de TVP debe iniciarse el trata-
miento, incluso de forma ambulatoria, con heparina de
bajo peso molecular (HBPM) a dosis terapéuticas hasta
que el diagnóstico se descarte por una prueba de imagen
(grado de recomendación A).

� La terapia de mantenimiento se realiza con anticoagulan-
tes orales, con una duración de 3 meses cuando la causa
es reversible, de 6 meses en casos de TVP idiopática e
indefinida en pacientes con TVP recurrente.

� El empleo de medias de compresión reduce la incidencia
de síndrome postrombótico.

INTRODUCCIÓN

La presencia de un trombo, habitualmente compuesto por
fibrina, plaquetas y hematíes, y la respuesta inflamatoria que
le acompaña, es lo que se conoce como trombosis venosa o
tromboflebitis. Habitualmente el trombo es lisado en otros
menores que se disuelven espontáneamente en el torrente san-
guíneo, produciéndose una recanalización y reendotelización
de la vena, con el restablecimiento del flujo en unos 10 días. En
el caso de trombos de gran tamaño se produce una destrucción
permanente de las válvulas venosas, con lo que aparecerá el
síndrome postrombótico y la insuficiencia venosa crónica.

La trombosis venosa profunda (TVP) y la embolia pulmonar
son dos manifestaciones de un mismo proceso, la tromboem-
bolia venosa. La embolia pulmonar es consecuencia de trombos
originados en venas proximales de los miembros inferiores. Por

otro lado, la terapia anticoagulante es la base del tratamiento
de ambas situaciones, al igual que las pruebas diagnósticas de
la TVP son también importantes en el diagnóstico de la embo-
lia pulmonar aguda.

Se ha estimado que la incidencia de TVP en la población
general es de 1,92 casos por 1.000 habitantes/año1. La tasa es
más alta en hombres que en mujeres y aumenta en ambos
sexos a medida que lo hace la edad (1,9 veces por década); así,
en ancianos se alcanza la cifra de 10 casos por 1.000 habitan-
tes/año2. Pese a un tratamiento correcto, el 1-8% de los pa-
cientes desarrolla una embolia pulmonar, mientras que hasta el
40% de los mismos presentará un síndrome postrombótico.

Las trombosis venosas que se producen en el sistema veno-
so profundo son más importantes que las del sistema venoso
superficial, debido a la gravedad de sus complicaciones poten-
ciales (embolia pulmonar, síndrome postrombótico)3. La vena
poplítea divide el sistema venoso profundo de la extremidad
inferior en sistema venoso profundo distal y proximal, respec-
tivamente. Los trombos localizados a nivel poplíteo o en áreas
más proximales presentan mayor riesgo de producir embolia
pulmonar; un 50% de las TVP proximales embolizarán, frente a
un 30% de las distales4,5.

FISIOPATOLOGÍA Y FACTORES DE RIESGO

La fisiopatología de la TVP se resume mediante la tríada de
Virchow: estasis sanguínea, daño endotelial e hipercoagulabili-
dad. Estas tres circunstancias, aisladas o en asociación, inter-
vienen en el desarrollo de un trombo. Los factores de riesgo de
trombosis venosa profunda aumentan la probabilidad de de-
sarrollar trombosis mediante uno o más de los mecanismos de
la tríada (tabla 1).

Estudios poblacionales muestran que el 56% de los pacien-
tes presenta, en el momento del diagnóstico, tres o más de los
seis factores de riesgo de TVP siguientes: inmovilización supe-
rior a 48 h en el último mes, ingreso hospitalario en los últimos

Los principales problemas de salud

Trombosis venosa profunda
Rubén Villa Estébanez
Médico de Familia. EAP Grado. Asturias.

Óscar Veiras del Río
Médico de Familia. Área IV SESPA. Asturias.

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3 meses, cirugía, neoplasia maligna, proceso infeccioso en los
últimos 3 meses u hospitalización6,7.

CLÍNICA

La mayoría de las TVP distales suelen ser asintomáticas. Los
principales síntomas y signos aparecen en la tabla 2.

Las manifestaciones clínicas, por su baja sensibilidad y especi-
ficidad, son de escasa utilidad en el diagnóstico. Éste no debe ser

afirmado ni excluido basándose sólo en la presentación clínica.
Sin embargo, una anamnesis detallada posibilita la identificación
de factores de riesgo que, añadidos a determinados hallazgos clí-
nicos, permiten desarrollar modelos de predicción de presentar
TVP. En esta idea se basa el modelo clínico para determinar la pro-
babilidad de TVP de Wells (tabla 3). Este modelo validado permi-

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Rubén Villa Estébanez
Óscar Veiras del Río

Trombosis venosa profunda

Generales
• Edad: mayor a partir de los 40 años
• Inmovilización prolongada: incidencia del 13% si es > 8 días
• TVP o embolias pulmonares previas
• Insuficiencia venosa crónica
• Embarazo y posparto
• Traumatismos
• Obesidad
• Viajes prolongados

Fármacos
• Anticonceptivos orales
• Terapia hormonal sustitutiva
• Tamoxifeno
• Quimioterapia

Asociados a cirugía
• Cirugía ortopédica
• Cirugía mayor, sobre todo abdominal, neuroquirúrgica o pélvica
• Portadores de vía venosa central

Situaciones médicas
• Neoplasias
• Infarto agudo de miocardio
• Insuficiencia cardíaca congestiva
• Ictus isquémico, preferentemente en miembro hemipléjico
• Síndrome nefrótico
• EPOC
• Hemoglobinuria paroxística nocturna
• Quemaduras

Alteraciones congénitas o adquiridas que produzcan
hipercoagulabilidad
• Mutaciones en el factor V de Leiden
• Deficiencia congénita de proteína C, proteína S y antitrombina III
• Resistencia a la proteína C activada: presente en el 5% de la

población general y en el 20-40% de los enfermos con TVP
• Hiperhomocistinemia
• Disfibrinogenia
• Presencia de anticuerpos antifosfolípido
• Síndromes mieloproliferativos

Tabla 1

Factores de riesgo asociados a trombosis venosa profunda

• Dolor
• Edema blando y con fóvea al principio del proceso
• Calor local
• Cambios en el color de la piel: cianosis, eritema
• Circulación colateral: dilatación de venas superficiales
• Cordón venoso palpable
• Signo de Homans: presencia de dolor en la parte alta de la

pantorrilla al realizar la dorsiflexión del tobillo con la rodilla
flexionada en un ángulo de 30°

Tabla 2

Signos y síntomas asociados a la trombosis venosa
profunda

EPOC, enfermedad pulmonar obstructiva crónica; TVP, trombosis venosa profunda.

Cáncer activo 1
Parálisis o inmovilización reciente de un miembro

inferior 1
Encajamiento reciente de más de 3 días o cirugía

mayor en el último mes 1
Dolor en trayecto venoso profundo 1
Tumefacción en toda la extremidad inferior 1
Aumento del perímetro de la extremidad afectada

> 3 cm respecto a la asintomática (medido
10 cm bajo la tuberosidad tibial) 1

Edema con fóvea (mayor en la extremidad
sintomática) 1

Presencia de circulación venosa colateral
superficial (no varices preexistentes) 1

Diagnóstico alternativo tan probable o más
que la TVP –2

La probabilidad clínica pretest de TVP se clasifica en:
• Probabilidad alta: ≥ 3 puntos (el 75% tendrá

TVP)
• Probabilidad intermedia: 1-2 puntos (el 17%

tendrá TVP)
• Probabilidad baja: 0 puntos (el 3% tendrá TVP)

Tabla 3

Parámetro clínico Puntuación

TVP, trombosis venosa profunda.

Probabilidad clínica pretest de trombosis venosa
profunda. Modelo de Wells

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te desarrollar una estrategia diagnóstica y terapéutica segura
cuando se combina con pruebas complementarias no invasivas8,9.

Este modelo no se puede utilizar en: embarazadas, pacien-
tes anticoagulados, pacientes con TVP previa, con síntomas de
más de 60 días de duración, ante sospecha de embolia pulmo-
nar y en pacientes con una pierna amputada.

El diagnóstico diferencial de la TVP debe realizarse con:
celulitis, tromboflebitis superficial, rotura de quiste de Baker,
hematoma muscular, esguince, edema de estasis, síndrome
postrombótico, artritis y linfedema.

PRUEBAS COMPLEMENTARIAS

Dímero D

Es un producto de la degradación de la fibrina, y se halla en
la circulación sanguínea tras la lisis de la misma. En la TVP, el
dímero D, determinado mediante la técnica de enzimoinmuno-
análisis (ELISA), tiene un valor predictivo positivo del 44% y un
valor predictivo negativo del 98%10.

Pacientes con bajo riesgo de TVP según el modelo de Wells,
y un resultado negativo del dímero D determinado por técni-
cas de ELISA, presentan un valor predictivo negativo suficien-
temente alto para descartar la TVP sin necesidad de recurrir a
técnicas de imagen9,11 (grado de recomendación A).

Un dímero D elevado es insuficiente por sí mismo para el
diagnóstico de la tromboembolia venosa, ya que puede estar
elevado en pacientes hospitalizados, sobre todo ancianos, ciru-
gía reciente, neoplasias y durante el segundo y tercer trimes-
tres del embarazo.

Ecografía Doppler

Es la prueba de imagen de elección para el diagnóstico de la
trombosis venosa. Permite ver las venas del sistema profundo y
la respuesta de éstas a la compresión por la sonda (la falta de
compresibilidad de la vena es el criterio diagnóstico de trom-
bosis). Aporta información sobre el flujo sanguíneo y sobre
otras estructuras de la pierna. En la eco-Doppler convencional,
las señales de ultrasonidos son traducidas a imágenes presen-
tadas en una escala de grises, mientras que en la eco-Doppler
color la señal Doppler obtenida es traducida a imágenes usan-
do una escala de colores. Mediante esta última técnica se ha
mejorado la eficacia de la eco-Doppler, permitiendo la identi-
ficación más precisa del segmento venoso trombosado.

La ecografía está recomendada en pacientes con probabili-
dad moderada o alta de TVP. Presenta una sensibilidad de entre

el 89 y el 96% y una especificidad de entre el 94 y el 99% en
el diagnóstico de TVP sintomáticas que afectan a venas proxi-
males de la extremidad inferior, con un valor predictivo positi-
vo del 97% (grado de recomendación A).

La sensibilidad es inferior (47-62%) en pacientes asintomá-
ticos, así como en TVP sintomáticas localizadas en la pantorri-
lla (73-93%)9,10 (grado de recomendación A).

Flebografía

Aunque se considera la técnica de referencia para el diag-
nóstico de la TVP, ha sido desplazada por la eco-Doppler
debido a las reacciones adversas que puede producir (alergia
al material de contraste, necrosis cutánea y, en un 3-15% de
los casos, exacerbación del cuadro o una nueva trombosis
venosa)5.

Venografía magnética nuclear

Presenta niveles de concordancia diagnósticos con la flebo-
grafía, con una sensibilidad del 100% y una especificidad del
96%. No obstante, y debido a su elevado coste, su empleo
queda limitado a los casos en los que no se alcanza el diag-
nóstico por medio de pruebas no invasivas.

ESTRATEGIA DIAGNÓSTICA

Ante la sospecha de una TVP, se debe determinar en primer
lugar la probabilidad pretest según el modelo clínico de Wells.
A continuación debe realizarse la determinación del dímero D.
Una probabilidad clínica baja y un dímero D negativo permiten
descartar la presencia de TVP sin necesidad de realización de
eco-Doppler. Pacientes con sospecha clínica y dímero D positi-
vo pueden recibir tratamiento con heparina de bajo peso mole-
cular (HBPM) a dosis terapéuticas y diferir la prueba de imagen
12-24 h12 (grado de recomendación A).

La estrategia diagnóstica ideal en pacientes sintomáticos
consiste en la combinación de la probabilidad clínica, el díme-
ro D y la ultrasonografía Doppler (figura 1) (grado de reco-
mendación A).

TRATAMIENTO

El objetivo del tratamiento en la trombosis venosa es
prevenir y tratar las posibles complicaciones, como son la
extensión del coágulo, la embolia pulmonar aguda, disminuir
el riesgo de trombosis recurrente y de complicaciones tar-

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Rubén Villa Estébanez
Óscar Veiras del Río

Trombosis venosa profunda

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días como el síndrome postrombótico y la insuficiencia ve-
nosa crónica.

El tratamiento de elección es la anticoagulación, mediante
HBPM a dosis terapéutica, el pentasacárido fondaparinux y la
heparina no fraccionada (HNF); seguidos de anticoagulación
oral con acecumarol o warfarina durante al menos 3 meses
(grado de recomendación A).

Anticoagulación

Inicio del tratamiento anticoagulante

Ante un paciente con sospecha de TVP debe iniciarse el tra-
tamiento con HBPM hasta que el diagnóstico sea excluido por
pruebas de imagen1,13,14 (grado de recomendación A).

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Rubén Villa Estébanez
Óscar Veiras del Río

Trombosis venosa profunda

Figura 1

Estrategia diagnóstica y terapéutica de la trombosis venosa profunda

HBPM, heparina de bajo peso molecular; TVP, trombosis venosa profunda.

Probabilidad
baja

Dímero D Dímero D

HBPM

Sin TVP

Terapia
anticoagulante

Terapia
anticoagulante

Sin TVP Sin TVP



Eco-Doppler Eco-Doppler

Repetir
eco-Doppler

en una semana



Eco-Doppler

– +

+

+ –

Probabilidad
media-alta

Sospecha de TVP
Probabilidad pretest

+ +

–+



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Las HBPM son más eficaces que la HNF en el tratamiento
inicial de la TVP, sobre todo por la reducción de la mortalidad
y la disminución del riesgo de hemorragia15 (grado de reco-
mendación A). Las ventajas16 de las HBPM sobre la HNF se pre-
sentan en la tabla 4.

El pentasacárido sintético fondaparinux ha demostrado ser
tan efectivo y seguro como la HBPM en el tratamiento de la
TVP, por lo que puede ser una terapia alternativa con posibili-
dad de ser utilizada en la trombocitopenia inducida por hepa-
rina, grave complicación trombótica del tratamiento con HNF,
y menos frecuentemente con HBPM17,18. Al igual que éstas,
puede ser administrado de forma ambulatoria (grado de reco-
mendación A).

Las características de las HBPM permiten que el tratamien-
to anticoagulante de la TVP se inicie de forma ambulatoria. Se
ha demostrado que el tratamiento extrahospitalario con HBPM
es igual de eficaz, seguro y coste-efectivo que el realizado en
el hospital, en pacientes seleccionados (grado de recomenda-
ción A). Igualmente, el tratamiento domiciliario con HBPM dis-
minuye el riesgo de recurrencia de la TVP (riesgo relativo [RR]
= 0,61; intervalo de confianza [IC] del 95%, 0,42-0,90) en rela-
ción con el tratamiento hospitalario con HNF o HBPM19 (grado
de recomendación A).

No obstante, el tratamiento extrahospitalario debe reser-
varse para pacientes con estabilidad hemodinámica; bajo
riesgo a priori de complicaciones hemorrágicas, ausencia de
insuficiencia renal grave y existencia de una estructura sani-
taria que permita la correcta administración de la HBPM,
monitorización de la terapia anticoagulante, así como segui-
miento del tratamiento y de las posibles complicaciones he-
morrágicas.

La dosis de HBPM debe ser individualizada para cada pro-
ducto (tabla 5). No se pueden establecer diferencias de efica-
cia o seguridad entre las distintas HBPM por la ausencia de
estudios comparativos.

En caso de que fuese precisa la monitorización20 de las
HBPM (p. ej., insuficiencia renal, insuficiencia hepática grave,
obesidad mórbida y embarazo), el objetivo sería obtener unos
niveles de anti-factor Xa de entre 0,4 y 0,7 U/ml.

Mantenimiento del tratamiento anticoagulante

La terapia anticoagulante de mantenimiento ha de realizar-
se con anticoagulantes orales (acenocumarol o warfarina). Su
administración ha de comenzar en el primer día del tratamien-
to, tras la dosis de carga de HBPM o HNF (grado de recomen-
dación A).

Dado que los anticoagulantes orales (ACO) tardan al menos
72 h en actuar, se debe mantener durante al menos 5 o 6 días
el solapamiento entre HNF/HBPM y los ACO (grado de reco-
mendación A). Se retira la heparina cuando la razón normali-
zada internacional (international normalized ratio [INR]) sea
mayor de 2, durante 2 días consecutivos (grado de recomen-
dación A).

La INR diana del tratamiento con ACO es de 2,5 (entre 2 y 3)
para un primer episodio de TVP (grado de recomendación A).

La duración del tratamiento ha de ser de al menos 3 meses,
en pacientes con factores de riesgo reversibles; de 6 meses en
pacientes con TVP idiopática, e indefinida en pacientes con dos
o más episodios de trombosis venosa (TVP recurrente)21 (tabla 6)
(grado de recomendación A).

No se dispone de estudios de seguimiento superior a 4 años
de la terapia anticoagulante, por lo que el mantenimiento de
la misma en períodos más prolongados se debe realizar valo-
rando la proporción entre riesgo y beneficio15.

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Rubén Villa Estébanez
Óscar Veiras del Río

Trombosis venosa profunda

• Vida media más larga (8-12 h en administración subcutánea)
• Mejor biodisponibilidad por vía subcutánea (90%)
• Pueden administrarse a dosis fijas, ajustadas en función del peso del

paciente, sin necesidad de monitorización (con la posible excepción
de insuficiencia renal)

• Menor riesgo de osteoporosis, trombocitopenia y hemorragia
• Permiten el tratamiento ambulatorio
• Menor coste económico

Tabla 4

Ventajas de la heparina de bajo peso molecular
sobre la heparina no fraccionada

Bemiparina 115 UI/kg/24 h 2.500-3.500 UI/24 h

Dalteparina 200 UI/kg/24 h 2.500-5.000 UI/24 h
o 100 UI/kg/12 h

Enoxaparina 1,5 mg//kg/24h 40 mg/24 h

Nadroparina 85,5 UI/kg/12 h 0,6 ml/24 h

Tinzaparina 175 UI/kg/24 h 50 UI/kg/24 h

Tabla 5

Fármaco Dosis terapéutica Dosis profiláctica

Tipos de heparinas de bajo peso molecular, dosis
terapéutica y profiláctica

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En caso de que los ACO estuvieran contraindicados (emba-
razo, alergia, etc.) o fuesen inefectivos (p. ej., algunos pacien-
tes con cáncer), la terapia de mantenimiento se realizará con
HBPM (grado de recomendación A).

Medias de compresión

Las medias de compresión fuerte (30 mmHg) deben utilizar-
se de forma sistemática para prevenir la incidencia del síndro-
me postrombótico. Han de comenzar a usarse antes del primer
mes y mantenerlas un mínimo de 1 año13 (grado de recomen-
dación A).

No han demostrado disminuir la tasa de recurrencias de TVP20.

Movilización temprana

No existen evidencias que demuestren que el reposo en
cama durante varios días tras la TVP mejore los resultados del
tratamiento.

Filtros de vena cava inferior

Están indicados en las siguientes situaciones20:

• Contraindicaciones para la terapia anticoagulante.
• Complicaciones de la terapia anticoagulante.

• Tromboembolia recurrente a pesar de una adecuada anti-
coagulación (grado de recomendación B).

Fármacos fibrinolíticos

El objetivo de su administración es la disolución tempra-
na del trombo, para prevenir la destrucción de las válvulas
venosas y el síndrome postrombótico posterior. Existen dos
formas de aplicación: trombólisis por vía sistémica y trom-
bólisis regional mediante catéter que permite la inyección
directa del fármaco dentro del trombo. Mediante este último
método se consigue mayor eficacia. Su administración esta-
ría indicada en TVP masivas, que ocasionen isquemia de la
extremidad, y en casos de embolia pulmonar masiva5 (grado
de recomendación C).

Tromboembolectomía

Consiste en la extracción quirúrgica de los trombos o émbo-
los venosos. Su indicación está limitada a pacientes con trom-
bosis que produzca isquemia de la extremidad o embolia pul-
monar extensa, en los que el tratamiento trombolítico no ha
sido eficaz o está contraindicado. Esta técnica no carece de
complicaciones como la alta tasa de mortalidad o la recurren-
cia de la trombosis, debido al daño causado en el endotelio
venoso (grado de recomendación C).

PREVENCIÓN DE LA TROMBOSIS VENOSA
PROFUNDA

Medidas generales y mecánicas

• Movilización y ejercicios de miembros inferiores: la inmovi-
lización aumenta 10 veces el riesgo de TVP. En pacientes
inmovilizados se recomiendan los ejercicios por la disminu-
ción de la venostasis22 (grado de recomendación A).

• Hidratación: una deficiente hidratación favorece un aumen-
to de hemoconcentración y, por tanto, la viscosidad sanguí-
nea (grado de recomendación B).

• Medias de compresión elástica graduada: reducen la dilata-
ción venosa y favorecen el flujo de retorno. El grado óptimo
de presión es de 18 mmHg a nivel del tobillo (grado de reco-
mendación A).

• Compresión neumática intermitente: dispositivos que com-
primen la pierna y/o el muslo a una presión de 35-40 mmHg
durante 10 s/min y favorecen la fibrinólisis23. Están poco uti-
lizadas en nuestro medio, y están indicadas en enfermos con
riesgo aumentado de hemorragia y contraindicación de
terapia anticoagulante. Se deben evitar en pacientes con
riesgo de necrosis cutánea isquémica y con neuropatía peri-
férica (grado de recomendación B).

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Óscar Veiras del Río

Trombosis venosa profunda

TVP asociada a un factor de riesgo transitorio 3 meses
(traumatismo, cirugía, inmovilidad, terapia estrogénica,
etc.)

Primer episodio de TVP idiopática (sin factor de riesgo 6 meses
reconocible)

Presencia de factor de riesgo permanente o hereditario Indefinida
(malignidad, homocigotos factor V Leiden, anticuerpos
antifosfolípido, deficiencia de antitrombina III,
proteína C o proteína S)

TVP recurrente (dos o más episodios) Indefinida

Tabla 6

Situación clínica Duración

TVP, trombosis venosa profunda.

Duración del tratamiento anticoagulante en casos
de trombosis venosa profunda

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Medidas farmacológicas

Heparina no fraccionada y heparinas de bajo peso
molecular

El empleo de bajas dosis de HNF y HBPM subcutáneas dis-
minuyen la incidencia de enfermedad tromboembólica en
todas sus formas (TVP sintomática y asintomática y embolia
pulmonar fatal y no fatal) y la mortalidad derivada24 (grado de
recomendación A). Las ventajas de las HBPM (tabla 3) han
consolidado su empleo en la profilaxis y el tratamiento de la
TVP, desplazando a las HNF.

El empleo de manera prolongada de heparinas conlleva el
riesgo de desarrollo de complicaciones asociadas, como:

• Trombocitopenia asociada al empleo de heparina, que hace
necesario el recuento plaquetario basal cuando se adminis-
tra heparina durante más de 5 días.

• Mayor riesgo de osteoporosis y fracturas cuando el uso
excede las 12 semanas. Este riesgo es menor en las HBPM25.

• En caso de hemorragia menor, éste revierte con la suspen-
sión de la heparina. En caso de hemorragia mayor, se admi-

nistra protamina, que resulta más efectiva en la HNF que en
las HBPM.

Anticoagulantes orales

Los ACO son efectivos en la prevención de TVP, pero se
requiere el control diario de INR y suponen un elevado riesgo
de hemorragia en pacientes con una intervención quirúrgica
reciente, traumatismo o anestesia epidural.

Profilaxis en el paciente médico

El tratamiento debe ser individualizado en cada caso, ya que
las recomendaciones se sustentan en consensos de expertos, y
no es posible determinar un perfil de paciente médico subsi-
diario de profilaxis.

Se han desarrollado distintos modelos de estimación de ries-
go, y así la guía PRETEMED establece unas recomendaciones a
partir de la combinación de factores de riesgo (tabla 7)26. La
línea de actuación en cada paciente depende del cálculo de

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Óscar Veiras del Río

Trombosis venosa profunda

Tabla 7

Riesgo 1 2 3 4

Combinaciones de factores de riesgo y recomendaciones según la guía PRETEMED26

Procesos médicos

Fármacos

Procesos y manipulaciones locales

Otros

Embarazo
Puerperio
Paresia grave en extremidades

inferiores
Viajes de más de 6 h

Tamoxifeno
Raloxifeno
THS
Anticonceptivos orales

Catéter venoso central

> 60 años
IMC > 28
Tabaquismo (> 35 cigarrillos/día)
Institucionalización

Neoplasia
ICC
IRC (Cr>2)
Síndrome nefrótico
Infección grave
Trombofilia

Quimioterapia

TVP previa
Férula/vendaje en extremidades

inferiores

Encajamiento durante más de
4 días

EPOC agudizada hospitalizada
Ictus con plejía

IAM

• Riesgo estimado < 4: medidas generales y/o mecánicas
• Riesgo estimado > 4: HBPM a dosis profilácticas

EPOC, enfermedad pulmonar obstructiva crónica; IAM, infarto agudo de miocardio; ICC, insuficiencia cardíaca congestiva; IMC, índice de masa corporal; IRC, insuficiencia renal crónica;
THS, terapia hormonal sustitutiva; TVP, trombosis venosa profunda.

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Óscar Veiras del Río

Trombosis venosa profunda

riesgo ajustado, mediante la suma de pesos de los distintos
procesos médicos más la suma de pesos de otras circunstancias
de riesgo (grado de recomendación C):

• Riesgo estimado < 4: valorar el uso de medidas generales y
mecánicas.

• Riesgo estimado ≥ 4: HBPM a dosis profilácticas.

Profilaxis en el paciente quirúrgico

El mayor riesgo se asocia a cirugía ortopédica, sobre todo de
rodilla y cadera, seguido de cirugía mayor abdominal y pélvica.
El riesgo se prolonga durante las primeras semanas tras el alta
hospitalaria si persisten los factores de riesgo, en especial la
inmovilidad27. El riesgo se estratifica en muy alto, alto, mode-
rado y bajo (tabla 8) en función de las características del
paciente y del procedimiento quirúrgico; en relación con ello
se establecen las siguientes pautas de actuación (grado de
recomendación C):

• Riesgo bajo: deambulación precoz.
• Riesgo moderado: deambulación precoz; HBPM a dosis pro-

filácticas.
• Riesgo alto y muy alto: deambulación precoz, HBPM a dosis

terapéuticas, ACO (INR 2-3) o fondaparinux.

En caso de cirugía ortopédica la profilaxis debe mante-
nerse al menos 30 días. En cirugía mayor abdominal y/o pél-
vica, se emplea la HBPM o HNF 5.000 U/8 h por vía subcutá-

nea hasta la deambulación del paciente (grado de recomen-
dación C).

RESUMEN

La TVP es una patología prevalente que aparece por com-
binación de estasis sanguínea, daño endotelial e hipercoa-
gulabilidad. Es más frecuente en pacientes con factores de
riesgo, sobre todo inmovilización, ingreso hospitalario, ciru-
gía reciente, neoplasia o proceso infeccioso. Éstos, añadidos
a los hallazgos clínicos, permiten desarrollar modelos de
predicción que estimen la probabilidad clínica pretest de
presentar TVP. La estrategia diagnóstica ideal consiste en la
combinación de la probabilidad clínica, el dímero D y
la ultrasonografía Doppler. El tratamiento de elección es la
HBPM a dosis terapéutica, el pentasacárido fondaparinux y
HNF, seguido de anticoagulación oral con acecumarol o war-
farina durante al menos 3 meses. Las ventajas de las HBPM
han consolidado su empleo en la profilaxis y el tratamiento
de la TVP, desplazando a las HNF. La profilaxis, tanto en
pacientes médicos como quirúrgicos, se basa en la estima-
ción individual de riesgo, en el empleo de medidas genera-
les (movilización precoz, hidratación, medias de compren-
sión) y HBPM.

Tabla 8

Riesgo muy alto Riesgo alto Riesgo moderado Riesgo bajo

Cirugía mayor en > 40 años
con TVP previa, neoplasia
o trombofilia

Lesión medular espinal

Politraumatismos

Deambulación precoz
HBPM dosis terapéutica
ACO (INR 2-3)
Fondaparinux

Fractura o cirugía ortopédica
mayor de pelvis, cadera
o extremidades inferiores

> 60 años o cirugía menor
y con FR

Cirugía mayor > 40 años
o con otros FR

Deambulación precoz
HBPM dosis terapéutica
ACO (INR 2-3)
Fondaparinux

Cirugía menor < 40 años
y otros FR

Cirugía menor en pacientes
40-60 años sin FR

Cirugía mayor < 40 años sin FR

Deambulación precoz
HBPM dosis profiláctica

Cirugía menor < 40 años sin FR

Trauma menor con movilización
y sin FR

Deambulación precoz

ACO, anticoagulantes orales; FR, factores de riesgo; HBPM, heparinas de bajo peso molecular; INR, razón normalizada internacional; TVP, trombosis venosa profunda.

Estimación de riesgo según el procedimiento quirúrgico, los factores de riesgo y las pautas de actuación

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27 AMF 2009;5(1):11-20 19

Rubén Villa Estébanez
Óscar Veiras del Río

Trombosis venosa profunda

LECTURAS RECOMENDADAS

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Calderón Sandubete E, Marín Leon I, et al. Guía PRETEMED 2003. Guía de
profilaxis de enfermedad tromboembólica en patología médica. Córdoba:
SADEMI; 2003. Disponible en: http://www.samfyc.es/modules.php?
name=News&file=print&sid=219
Completa guía de práctica clínica que realiza una revisión exhaustiva de
la profilaxis de la enfermedad tromboembólica.

Qaseem A, Snow V, Barry P, Hornbake ER, Rodnick JE, Tobolic T, et al. Current
diagnosis of venous thromboembolism in primare care: a clinical practi-
ce guideline from the American Academy of Family Physicians and the
American College of Physicians. Ann Fam Med. 2007;5:57-62. Disponible
en: http://www.annfammed.org/cgi/content/full/5/1/57
Guía de práctica clínica básica, de acceso libre, que aborda el diagnós-
tico de la trombosis venosa profunda con los correspondientes grados
de recomendación.

Snow V, Qaseem A, Barry P, Hornbake ER, Rodnick JE, Tobolic T, et al.
Management of venous thromboembolism: a clinical practice guideline
from the American Academy of Family Physicians and the American
College of Physicians. Ann Fam Med. 2007;5:74-80. Disponible en:
http://www.annfammed.org/cgi/content/full/5/1/74
Guía de práctica clínica básica, de acceso libre, que aborda el manejo de
la trombosis venosa profunda con los correspondientes grados de reco-
mendación.

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